En la ciudad de Linares nació el 14 de noviembre de 1914, uno
de los poetas chilenos más importantes del siglo XX, Eduardo
Anguita Cuéllar, quien fuera galardonado 74 años más tarde,
con el Premio Nacional de Literatura, en 1988. Su actividad
la concentró en la poesía, e integró el «Grupo Mandrágora»,
de índole surrealista.
Se dice que a Anguita le gustaba la soledad y que tenía una
personalidad de un hombre ermitaño, que era muy hermético, lo
que quedó demostrado en sus escritos, destacándose en
«Definición y pérdida de la persona».
Otra de las características es que en todas sus obras se
puede notar que utiliza dos temas recurrentes: la belleza y
la muerte. Según una entrevista que dio al periodista Juan
Andrés Piña, explicó que la muerte estaba adosada a él desde
que tenía ocho años, pues el hijo de la criada, que tenía su
misma edad, murió de día y él nunca pudo concebir la idea de
muerte a plena luz del sol, sino que la asociaba a la
obscuridad.
Anguita publicó su primer poema, «Tránsito al Fin», a los 17
años de edad, en 1934, el que posteriormente fue traducido al
inglés en 1942. Posteriormente, a los 21 años de edad, en
1935, en colaboración con Volodia Teitelboim, publicó una
«Antología de Poesía Chilena Nueva», destinada a dar a
conocer la obra de la moderna poesía chilena, que incluía a
Huidobro, Neruda, de Rokha, Cruchaga Santa María y algunos
otros, pero que causó gran polémica, sobretodo por los poetas
no incluidos en ella.
Entre sus obras se encuentran: «Antología de Vicente
Huidobro» en 1945, «Inseguridad del hombre» en 1950,
«Palabras al oído de México» en 1960, «Nueva antología de la
poesía castellana» y «La belleza de pensar» (compendio de
artículos publicados en El Mercurio).
Cabe señalar que, durante su vida sólo escribió 4 obras
poéticas: en 1981 «Anguita, 5 poemas», en 1962 «El poliedro y
el mar», en 1967 «Venus en el pudridero», en 1970 «Poesía
Entera» (recopilación de obras inéditas, poemas escritos
durante 25 años y dividido en 7 partes) y en 1980, nuevamente
«Venus en el pudridero», pero esta vez modificada.
En su vida recibió los siguientes premios: en 1963 Premio de
la I. Municipalidad de Santiago en poesía por «El poliedro y
el Mar». En 1972 Premio de poesía de la I. Municipalidad de
Santiago por «Poesía entera». En 1981 Premio María Luisa
Bombal de la I. Municipalidad de Viña del Mar y en 1988
Premio Nacional de Literatura.
Este poeta a los tres años de edad se fue a vivir a San
Bernardo junto a su familia, donde realizó sus estudios en el
Liceo de esa ciudad hasta octavo básico, trasladándose luego
a Santiago, donde continuó su enseñanza en el Colegio de San
Agustín. Luego, a los 16 años de edad ingresó a la Facultad
de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile,
sin embargo, llegó hasta tercer año y de ahí en adelante se
dedicó su vocación de escritor.
Adicionalmente, durante algunos años, trabajó como publicista
y periodista en los diarios El Mercurio y La Nación, siendo
autor de hermosas e interesantes crónicas. Trabajó también en
la empresa Zig-Zag y en las radios Agricultura y Minería;
además fue redactor creativo de las más importantes agencias
de publicidad del país.
Bajo el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, en 1955, trabajó
como Agregado Cultural en la Embajada de Chile en México. Por
más de 20 años trabajó en la Editorial Universitaria, como
asesor del departamento de Publicaciones, cargo que dejó poco
antes de morir.
Cuando Eduardo Anguita dejo de escribir dijo al respecto:
«Terminé de escribir poesía definitivamente. No sé, sentí que
se me acabó la veta. Quizás no tengo nada que decir. Escribí
un par de poemas que no eran demasiado malos, pero igual los
rompí y me parece que estuvo bien haberlo hecho. Las cosas
tienen su ciclo. Quizás vuelva a escribir. Ocurrirá cuando
tenga que ocurrir, porque esto no se puede fabricar».
El poeta Anguita falleció a la edad de 78 años, el 12 de
agosto de 1992. @orbe @radiofmmasscl
