La botella que sirve de base a la escultura que se muestra aquí forma parte de los aproximadamente 460 millones de toneladas métricas de plástico que se producen cada año en todo el mundo, gran parte de las cuales acaban como basura. Esto preocupa a la artista francesa Stéphanie Kilgast, que crea extraños hábitats nuevos —en este caso, para un gorgojo y varios hongos— a partir de residuos y objetos de segunda mano. La obra puede llevar al espectador a reflexionar sobre sus propios hábitos como consumidor, pero Kilgast también espera despertar el interés por el mundo natural.
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